GRUPOV GRUPOV
contacto | staff | suscripciones | publicidad
en Portada
SURFCASTING
CEFALÓPODOS
CORCHEO
EMBARCACIÓN
Anuncios
Grupo V Media
Agosto
CEFALÓPODOS
Sepias macho con sepias hembra
Es éste un reportaje dedicado a la pesca de la sepia como se realizaba antes, hace ya muchos años.
  Fotos: Walter J. Palomino
Y conviene recordarla, ya que los avances de los últimos años en los materiales de pesca también han llegado a la pesca de cefalópodos, con lo que esta bonita y ancestral modalidad se ha visto poco a poco relegada al olvido, aunque afortunadamente aún podemos encontrar algunos pescadores de los más experimentados practicándola. Tan sólo hay que saber distinguir una hembra de un macho; el resto será coser y cantar.

Sepia, “algo” que cuando éramos pequeños, cuando nos estábamos iniciando en la pesca y la veíamos en el agua nos hacía salir corriendo, porque nos pensábamos que era una medusa...

Pues estas “medusas” eran una de las especies más buscadas por nuestros antepasados. Si nuestros abuelos o padres eran aficionados a la pesca, o si directamente se dedicaban a ello, seguro que les llamará la atención que después de tantos años se siga hablando de esta modalidad. Antiguamente se iba paseando por las orillas pedregosas de los arenales con un tridente y una botella de aceite, y cuando se veía algo sospechoso se echaba al agua una gota de aceite, con lo que se podía ver perfectamente el fondo, confirmando si era la cena o una simple piedra, y a la par que esta modalidad, otros practicaban la que vamos a ver en este reportaje, la pesca de sepias macho con sepias hembra, lo cuál no es hacer trampas, sino simplemente ser inteligente.

ENCONTRAR LA HEMBRA
En primer lugar, para pescar un buen macho y disfrutarlo posteriormente a la plancha tenemos que tener una buena hembra que le guste, por lo que primero hay que ir a por ésta. La pesca de una sepia hembra desde costa se puede decir que, si las circunstancias acompañan, es una pesca bastante sencilla, tan solo debemos tener un lugar de fondo arenoso sembrado con rocas o pequeñas piedras, las cuales usa para camuflarse y para cazar, pues es uno de los lugares en los cuales encontrará más presas, entre ellas nuestro señuelo.

Como hemos dicho anteriormente las casas de pesca cada día se esfuerzan más en la evolución de nuevos materiales, cañas, carretes y todo tipo de señuelos para la pesca deportiva, por lo que hoy en día coger una sepia es cuestión de hacer un poco de spinning con un pajarito o jibionera en el lugar adecuado.

Las jibioneras que mejor nos funcionarán son aquellas más pequeñas, rondando los ocho centímetros de largo, ya que esta especie tan apreciada no suele adquirir medidas extraordinarias, salvo especies determinadas.

TAMAÑOS Y COLORES
Pero a lo que íbamos, nos funcionarán mejor señuelos pequeñitos, ya que si vemos una sepia de tamaño mediano y le lanzamos una jibionera de tamaño contenido, el ataque se realiza en cuestión de segundos, pero si el señuelo es demasiado grande éstas se asustan y no le pegan.

En ese caso tendremos tiempo de sobra para cambiar nuestra jibionera y poner una más pequeña, ya que no son veloces nadadoras y siempre tienden a volver.

Y en cuanto a los colores está comprobado que los que más les gustan son los cálidos, desde el amarillo claro, pasando por el naranja, rojo, magenta, etcétera. Pero también hay que decir que la sepia, a veces, es como un pulpo, que le tiras algo blanco y se tira encima enseguida, pues la sepia casi igual, la ves, le tiras la jibionera y si no se engancha es que algún movimiento brusco, ruido o lo que sea hemos hecho, porque si no debería atacar.

Resumiendo, con colores fríos como el verde o el azul también se pueden coger, pero si queremos ir al grano, un pajarito rojo, naranja o rosa y a pescar.

Más información en la revista

Walter J. Palomino  
 
Pesca & Barcos
Federpesca
Danica