| Un destino en donde todo está enfocado al mar y al fuego, donde el buceador puede vivir apasionantes aventuras submarinas en medio del Pacífico Norte.
La Isla Grande o Isla de Hawai da nombre al archipiélago, y durante muchos años fue la sede de la capital y residencia del rey Kamehameha I, desde que en 1810 unificara el gobierno de las islas y estableciera el reino de Hawai. Pese a su inicial relevancia, la isla se ha desarrollado muy poco hasta nuestros días, y a diferencia de otros destinos dentro de Hawai, no hay grandes núcleos urbanos ni un desarrollo hotelero destacado.
MAR Y FUEGO
Su interior está ocupado por grandes extensiones de pastos dedicadas a la ganadería y que contrastan con sus grandes montañas que superan los 4.200 m de altura, desde donde el paisaje volcánico desciende de forma espectacular con ríos de lava hasta la orilla del océano. Un paisaje sobrecogedor que continúa bajo la superficie marina, dando lugar a un ecosistema propio lleno de vida y en donde el buceador puede contemplar especies únicas junto a muchas otras típicas de los arrecifes coralinos del Pacífico. Pese a que en la costa de Kona hay algunos hoteles y centros de buceo, la extensión de la zona de inmersión hace muy recomendable la opción de crucero. Partiendo del puerto de Kailua se suele realizar un recorrido completo de toda la costa, desde Kalocos Arches, casi en el extremo norte, hasta Raimbow Reef en la punta sur de la isla. Una singladura que nos permitirá bucear en los mejores lugares de entre los más de 20 puntos de inmersión que se tienen establecidos. El buceo en Kona está siempre dominado por 2 constantes: la claridad de las aguas y las formaciones de origen volcánico. Impacta en muchas inmersiones el poder contemplar -como si no existiera el agua- gigantescas formaciones de basalto, muestra de las cercanas erupciones volcánicas que han configurado este fondo, alternando paredes oceánicas, pináculos submarinos, cráteres, arrecifes de ladera y tubos de lava. Y entre esta peculiar topografía, todo tipo de peces, desde los más pintorescos peces mariposa y lábridos, que sólo podremos ver en Hawai, hasta ballenas piloto, grandes mantas o tiburones. Una variedad de especies y un catálogo de inmersiones que garantizan un buceo excitante y apto para todos los niveles.
AMPHITHEATER
El arrecife, que desciende hasta los 24 m de profundidad, está formado por varios dedos de lava que forman amplios pasillos, con el fondo cubierto de cascajo y arena. Uno de esos pasillos se ensancha en su parte final, formando un amplio espacio que da nombre a la inmersión. Durante todo el recorrido se pueden ver buen número de peces tropicales, todos ellos muy representativos del archipiélago, pero quizá los que más llaman la atención sean los grandes peces sapo, que permanecen inmóviles, haciéndose pasar por una esponja a la espera de alguna presa. En los dos extremos del arrecife encontraremos otra zona interesante compuesta por sendos tubos de lava, y en los dos casos con chimeneas que comunican con el exterior y que aportan la luz suficiente para que esta parte sea apta para todos los niveles. Aparte del propio recorrido de estas galerías, destaca el gran número de cigarrones que podremos ver, en ocasiones formando grupos de 8 ó 10 ejemplares. Amphitheater es también una excelente alternativa para el buceo nocturno, con frecuentes visitas de mantas.
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