| Una navegación confortable y una distribución cuidadosamente estudiada y completa convierten al Oceanis 58 en una opción muy digna de tener en cuenta para vivir a bordo.
Bénéteau daba la bienvenida a la quinta generación de la gama Oceanis el pasado mes de septiembre con el lanzamiento de este modelo, que coronaba la familia introduciendo a la vez un nuevo aspecto, con un diseño práctico, repleto de ideas funcionales que encaminan a la serie hacia nuevos horizontes. En este sentido, el modelo, concebido por Berret-Racoupeau, luce un roof más alargado y se beneficia de una ergonomía optimizada en todos los espacios, además de la instalación de gran cantidad de aperturas al exterior, con lo que el interior aparece extremadamente iluminado.
El casco, de construcción monolítica en PRFV con resina de poliéster, se ha pensado para rendir y se ha unido a una cubierta en sándwich de PRFV con núcleo de balsa. Pintado de color blanco con decoración gris, este crucero incorpora, en su parte inferior, una quilla de fundición que, de forma estándar, sumerge un lastre de 6.435 kilos hasta 2,60 metros. Con ello se obtiene una relación con el desplazamiento de alrededor del 30%, aunque el armador puede acceder a un calado corto de 2,10 con un lastre de 7.150 kilos y una relación del 33%.
DISTRIBUCIÓN EXTERIOR
El mástil Seldén, fraccionado en 9/10 y con tres pares de crucetas, sirve de plataforma para izar una superficie vélica de serie de 186,50 m2 que se compone de una mayor full batten de 89 cuyo carro se ha situado sobre un arco de PRFV que enmarca el acceso a los interiores y que sirve de sujeción a la capota antirrociones. De esta forma se ofrece un ajuste fácil y eficiente a la vez que se libera la bañera de obstáculos, mientras que un backstay de doble pata de gallo con tensores hidráulicos y una contra rígida con desarrollo de cabo colaboran en la regulación de la vela. A ésta se le añade un génova al 120% de 97,50 m2 enrollable manualmente y el premontaje para la instalación del spi. A través de los opcionales, el armador podrá dotar al barco de una mayor trirradial enrollable en el mástil, un foque autovirante también enrollable o bien optar por un conjunto vélico en Hydranet, un material de alta gama particularmente resistente al envejecimiento.
Tenemos la ocasión de probarlo en Marsella, durante los tests organizados por el astillero para la prensa europea. Con un día soleado, la mar llana y un viento de unos 7-8 nudos, la embarcación demostró ser muy ardiente y ofreció una navegación muy cómoda, con toda la maniobra centralizada en la bañera y el puesto de gobierno. En este sentido, nos encontramos con los cuatro winches self-tailing distribuidos en una posición algo retrasada, cercana al puesto de gobierno y con todas las líneas de maniobra reenviadas a la zona. Ésta se sitúa en la sección trasera y opone dos enormes y confortables asientos de pilotaje, con estiba interior de apertura asistida, a dos consolas equipadas con sendas ruedas de timón de acero inoxidable forradas de cuero y con espacio para la instrumentación. La dirección se mostró dura, respecto a lo que los responsables del astillero manifestaron la intención de cambiar el sistema de cable, que era muy directo.
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