| En este mes previo al desvede el
cazador anda mirando en las armerías los nuevos cartuchos
y los pertrechos que le faltan o piensa cambiar para iniciar la
campaña gloriosamente. Y prestando atención a esos perros que
serán sin duda los protagonistas de la próxima media veda.
El cazador de vocación
codornicera
lleva ya algún
tiempo sacando al
perro por el camino
para que corra y se vaya
poniendo en forma. Hasta
mediados de julio hay que
procurar que el perro no se
salga del camino o de la zona
de entrenamiento, pues puede
hacer daño porque su instinto
natural es cazar y no sabe de
órdenes de caza ni de vedas;
no así el dueño que las debe
conocer y tomar precauciones.
El can es un atleta que se tiene
que entrenar, pues si le falta
la forma se puede truncar y asfixiar con la calorina del primer
día. En este mes de julio,
si se tiene control sobre el
perro, no hay inconveniente en
entrenarlo en los cotos intensivos
o zonas de adiestramiento
autorizadas; tampoco las hay
en algunas autonomías si el
perro obedece con seguridad y
se mantiene muy cerca y controlado;
pero estando siempre
el conductor responsable muy
atento. Es recomendable no
entrenar en época de veda
durante las horas de calor,
para evitar facilitar la captura
de algún pollo y hacerlo en las
zonas reservadas y autorizadas
para ello.
LAS LLUVIAS ENFRÍAN LAS PERSPECTIVAS CODORNICERAS
La meteorología adversa que
sufrimos en junio pone en
peligro los buenos augurios.
Los cazadores, ilusionados
con una primavera excelente,
tememos que ocurra lo peor
con esos días de agua y frío
de la primera quincena de
junio, que pueden dar al traste
con muchas esperanzas.
Venía la primavera
espectacular y el
cereal se estaba
hinchando y colmaba
la copa de
la espiga como en esos últimos
años de gran cosecha:
1997 y 2008. Todo auguraba
que la cosecha y las aves que
crían en el cereal, iban a ofrecerse
excelentes. La cosecha
apunta a que va a ser así en
comunidades donde el grano
agradece la lluvia en la
primera quincena de junio,
porque aún está colmándose.
El problema se plantea
para el agricultor en la media
España del sur, cuando llega
el agua a primeros de junio y
allí el grano ya no lo necesita
porque está maduro.
“La lluvia por San Juan
quita vino y no da pan”, decimos
en Castilla por el 24 de junio, pero en el sur, donde se
adelanta la cosecha algunas
semanas, ya no se agradece
el agua a ninguno de los
santos a partir del 1 de junio.
El agua en esas fechas de
primeros de junio es terrible
para las aves si llega fuerte y
fría cuando los pollos están
saliendo del cascarón. Será
por esto que los cazadores
miramos al cielo tanto como
los agricultores.
El cazador en junio y julio
ya anda dando vueltas a la
media veda. Todo aparenta
que hay una buena crianza
de codorniz en el sur de
España. No sé qué tal las irá
con estas trombas de agua,
pero nada bien. Las que saltaron
desde África en marzo
encontraron un campo bien
abigarrado en el sur, y allí
se quedaron para hacer su
primera puesta.
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